NOSOTROS
Una observación, no un manifiesto.
El oficio inmobiliario tiene un rigor que las herramientas apenas sirven. El software ha aportado mucho — pero convirtió al agente en un tecleador de datos. El agente quiere estar de visita, no frente a tres formularios.
Luego llegó la IA y se enchufaron chatbots a los CRM. Entender el idioma no es entender el trabajo. Una IA genérica no conoce ni tus mandatos, ni tu mercado, ni tu manera de llevar una valoración.
Y la observación que lo desencadenó todo: los comerciales no rellenan su CRM. No por mala voluntad — por falta de tiempo. Domaria parte de ahí: hablas con Maria, ella estructura, el humano valida. Nacida entre agentes inmobiliarios, la receta vale para todos los que venden o asesoran — hasta los particulares.
« Domaria libera al agente del teclado. Eso es todo. Y ya es mucho. »
Visita · Camille D.
Preparada por Maria
- 3.ª visita · presupuesto confirmado
- Por resolver: la financiación